Discurso de Reynaldo Mariqueo con Motivo de la Coronación del Príncipe Antonio V del Reino de Araucanía y Patagonia
Monte Carlo, Mónaco, 22 de noviembre, 2025

Su Alteza Real,
Excelencias,
Distinguidas damas y caballeros,
Me es grato dirigirme a Ustedes en esta ocasión trascendental para nuestro reino, en el que celebramos la coronación del noveno Príncipe del Reino de Araucanía y Patagonia, evento histórico de suma importancia en la historia de nuestro reino, en un período en el que marca el 165 aniversario de su fundación.
Con la coronación hoy del Príncipe Antonio V queremos reafirmar la voluntad de nuestras autoridades ancestrales mapuche, quienes en sesión parlamentaria convocada por el Toki Mañil (jefe máximo de nuestra nación) optaron, en noviembre de 1860, tras 4 días de deliberaciones, adoptar un nuevo sistema de gobierno. El Koyang o parlamento del Wallmapu, en representación de las cuatro identidades territoriales que lo conformaban, acordaron adaptar su organización política tradicional a los estándares internacionales de entonces.
La adopción de un gobierno monárquico constitucional y la proclamación de Orelie Antoine de Tounens como el soberano del estado Mapuche, se efectuó observando los protocolos democráticos tradicionales de nuestra cultura milenaria, estableciendo cimientos políticos y jurídicos difíciles de subestimar. Fueron precisamente esas bases jurídicas sólidas las que facilitaban el reconocimiento internacional de la independencia del estado Mapuche, además de impedir la aplicación de normas jurídicas colonialistas que los gobiernos de Argentina y Chile venían planeando implementar para así justificar la invasión.
Lo anterior explica la campaña propagandista de portavoces de ambas repúblicas conducentes a desacreditar al reino y sus fundadores, mediante afirmaciones antojadizas, la difamación y el descrédito, tratando de establecer una narrativa en la que Orelie-Antoine de Tounens se habría autoproclamado rey y que el reino se habría fundado en territorio chileno y argentino. Es por ello que es importante recordar que el Reino se fundó dentro de un territorio delimitado, cuya frontera había sido delineada en el tratado de Killen, el 6 de enero de 1641 entre la Corona de España y la nación Mapuche, frontera limítrofe que fue subsecuentemente ratificada mediante numerosos tratados bilaterales celebrados durante siglos de relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas potencias.
Es importante enfatizar que los nacientes estados de Argentina y Chile ratificaron la frontera al invocar el principio de derecho público uti possidetis juris, norma que les impedía modificar la frontera heredada del Imperio Español. También es importante subrayar que el Reino se fundó antes de la ocupación militar efectiva del territorio mapuche o Wallmapu y el genocidio de la población mapuche, ocurrida a partir de 1879 en Argentina y que se conoce como “Campañas del Desierto”. En Chile la ocupación sólo se pudo concretar después de finalizada la Guerra del Pacifico entre Chile, Bolivia y Perú en 1883. Por lo tanto el Reino no se fundó en territorio chileno o argentino, sino en el territorio libre, soberano e independiente del estado Araucano o Mapuche.
Como bien sabemos, concluida la ocupación militar del territorio Mapuche, el Rey Orelie Antoine estableció un gobierno en el exilio, utilizando como base jurídica la constitución política del estado de 1860, instrumento que permitió que nuestro reino se prolongara en el tiempo. Durante la administración del Príncipe Federico I, quien revisó el rol del reino y que, en los últimos años, lo habían transformado en una institución encauzada meramente a rememorar la historia del Rey Orelie-Antoine, por la de un instrumento efectivo de respaldo a los derechos e intereses generales de las comunidades indígenas de Wallmapu.
El cambio de dirección enfureció a elementos anti-mapuche minoritarios integrantes del Reino, quienes optaron por boicotear la labor y sus reformas, obligando al Príncipe Federico a decretar su expulsión de la institución. Después de la renuncia voluntaria del Príncipe Federico, el pasado 16 de febrero de 2025 y del advenimiento al trono del Príncipe Antonio V, el giro acertado impulsado por su antecesor fue revitalizado. La razón esgrimida fue que la lucha pacífica de las comunidades indígenas de Wallmapu no ha finalizado. La lucha fundamental está encauzada a reconquistar su territorio para preservar el medio ambiente y los ecosistemas, mantener su cultura; así como recuperar su autonomía y libre determinación.
En la actualidad, el gobierno argentino de Javier Milei, coarta los derechos conquistados de los pueblos indígenas desde la ocupación de su territorio, estrangula el financiamiento de las instituciones sociales, incluyendo aquellas que promueven la defensa y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales. En Chile, el candidato presidencial de la misma afinidad política e ideológica, José Antonio Kast, también propone cerrar las instituciones de derechos humanos y retirarse del Consejo de Derechos Humanos y otras agencias de la ONU, como ya lo hiciera el fiel discípulo del presidente Trump, Javier Milei.
A lo anterior se suma la militarización que incluye el despliegue del ejército y la marina chilena en la Araucanía y otras regiones mapuche por casi cuatro años. Esto ha desatado una ola de allanamientos y redadas de comunidades, detenciones arbitrarias y violación al debido proceso de dirigentes mapuches que luchan pacíficamente por sus derechos territoriales. Esta situación demanda la activación de los mecanismos a nuestra disposición para el monitoreo de la violación de los derechos humanos, su comunicación y denuncia en los organismos internacionales correspondientes, con el fin de que ambas repúblicas se adhieran al uso de estándares internacionales en el campo de los derechos humanos.
Su Alteza Real, celebramos su iniciativa de reactivar la comunicación con las comunidades mapuches de Wallmapu, así como su voluntad de no escatimar esfuerzos en afrontar, mediante el diálogo y la diplomacia, la gigante tarea de atender un problema histórico no resuelto, pero que necesita ser abordado internacionalmente debido a la falta de soluciones constructivas por parte de los gobiernos de las repúblicas de Argentina y Chile.
¡Viva el Príncipe Antonio V!
¡Viva el Wallmapu!
¡Viva el Reino de Araucanía y Patagonia!
Muchas Gracias.
Duque Mariqueo de Melipeuko
Secretario de Estado de Asuntos Diplomáticos
Reino de Araucanía y Patagonia
