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Ponencia
presentada por Moira Millan en el
Convesatorio sobre politicas globales y efectos locales
Universidad
de San Marcos, Lima, Perú - 12 de julio del 2004
Interculturalidad
Concepto de Intercambio y Reciprocidad de los Pueblos
Originarios:
La visión cósmica, y totalizadora de los pueblos originarios,
nos ha permitido desarrollar una filosofía intrínsecamente
relacionada al orden circular de la naturaleza, desde la necesidad
de preservar y sostener un vínculo armónico con ella,
nos organizamos en un biosistema social, político y espiritual,
que funcionó eficazmente hasta la llegada de los españoles.
Por ejemplo, el pueblo mapuche, al cual
pertenezco, a centrado su esfuerzos por conocer y entender los códigos de relación
de los pu newén (fuerzas naturales), considerándose
así mismo como una fuerza mas de la naturaleza. Esta forma
de concebir la vida representa una lógica antagónica
a la cultura dominante, ya que se expresa desde una construcción
orgánica y lineal, sostenida en la reciprocidad, requisito
imprescindible para cerrar el círculo de relación, una
antítesis de la actual estructura piramidal de relaciones.
La llegada del conquistador a nuestro
territorio, hace más
de 500 años, provocó no solo el exterminio de decenas
de pueblos, sino que además, despreció, oprimió y
destruyó el conocimiento profundo que tenían los pueblos
ancestrales de este continente. La ambición desmedida del conquistador,
su carencia de espiritualidad, las aberraciones cometidas fueron justificadas
desde la descalificación de las civilizaciones aquí existentes.
Ya bastante se ha escrito, hablado y
reflexionado sobre el encontronazo de dos mundos, muy pocos siguen
sosteniendo la mentira del encuentro
e intercambio entre “el conquistador” y “los conquistados”,
por lo cual no me explayaré en este sentido, si no que es mi
deseo acercarlos a ustedes a la concepción del intercambio
que tiene el pueblo mapuche.
El idioma del pueblo mapuche se llama,
mapudungun que quiere decir el habla de la tierra, en él anida la filosofía de nuestro
pueblo, es interesante analizar no solo las palabras existentes sino
también las inexistentes en nuestro idioma una de ellas es
la palabra "gracias", que la hemos construido tomando palabras
del castellano, “cahaltumay”, decimos hoy en día
para agradecer, chael significa devolver, tumay, del castellano “tomar” te
devuelvo lo que he tomado.
El valor del Intercambio
El intercambio ha significado para nosotros
la interacción
entre las fuerzas, el dar y recibir, el ofrecer e incorporar, un
diálogo
rico y respetuoso con el otro “diferente”. la inter-relación
con el otro nos reafirma ya que nos exige re-conocernos en nuestra
esencia y espiritualidad.
Todo intercambio supone la entrega de
algo y la recepción
de otro.
Se ofrenda a la tierra los elementos
sagrados, se recibe de ella los frutos. El círculo se cierra con la devolución.
La valoración de los conocimientos u objetos a entregar serán
de la misma importancia de los que se desea recibir. No se toma más
de lo que se da, al mismo tiempo que no se busca acumular sino resolver
necesidades inmediatas.
Este principio de intercambio y reciprocidad
fue abolido por la cultura dominante y sustituida por la lógica
economisista, materialista y acumulativa del capitalismo.
El saqueo,
despojo y la apropiación, es la práctica
de la lógica destructiva, individualista, y utilitaria de la
sociedad económica.
En el caso de nuestro pueblo mapuche,
llevamos poco más de
150 años de sometimiento, la reconstrucción de nuestra
historia, e identidad ha sido dolorosa, lenta pero persistente, empecinados
en recuperar y sostener nuestros valores, hoy enfrentamos a las nuevas
formas de colonización que invaden nuestro territorio.
Relación Armónica
con el todo:
Es fundamental entender que el intercambio
y reciprocidad se debe dar sin generar ningún tipo de fractura del círculo
de relación con el todo, sino que esta acción estará fortaleciendo
la armonía de las fuerzas existentes y la continúa construcción
de solidaridad y equidad entre las personas y los seres.
Es por ello
que hoy día resulta particularmente compleja
la elaboración de propuestas económicas que permitan
preservar nuestros valores al mismo tiempo que ofrezca mejoras en
la calidad de vida de las comunidades.
Las políticas públicas de los estados fieles a sus
parámetros economisista suelen ser invasibas y desaprensivas
del enfoque cultural, teniendo como resultado fracasos rotundos
en el interior de las comunidades.
Así como entendemos al bien estar en un concepto mucho más
amplio que el que define la cultura dominante, tomamos el desafío
de superar la pobreza no solo en mejorar el aspecto económico
de las comunidades sino también en fortalecer la identidad
cultural de las mismas.
El comunitarismo en la cultura del pueblo
mapuche
La búsqueda del bien Común:
El lof, para nuestro pueblo
es el espacio comunal, en él aparece
claramente la visión tridimensional del cosmos, que tiene el
pueblo mapuche, las comunidades físicas, culturales y espirituales,
se entrelazan para crear a través de ese círculo de
relación “la IDENTIDAD”, la pertenencia a ese espacio
comunal, la del “ser” como parte de un todo, diverso
e infragmentable.
El estar bien, es entendido como sinónimo del bien común,
la palabra en nuestro mapudungun es KUME FELEAL, que significa estar
holísticamente bien, en armonía con el todo, la cultura
dominante, hija de la sociedad económica, habla de “el
bien estar”, como la acumulación de bienes materiales,
decimos fulanito está bien tiene casa, automóvil nuevo,
etc.
Nosotros entendemos como comunidad no
solo a las familias que en ella habitan sino también a los elementos naturales que conforman
la unidad geográfica, la montaña, el río, los
bosques, etc. Esa unidad geográfica define la cultura comunitaria,
es por ello que se nos enseña desde niños que todo cuanto
le sucede a la tierra nos sucederá a nosotros, cuando desaparezca
un elemento de la naturaleza desaparecerá también un
elemento de nuestra cultura.
Por lo tanto el comunitarismo es el resultado
de la inter-acción
entre todos los elementos de la naturaleza que conviven y se retroalimentan
sosteniéndose en el tiempo en un circulo de vida sustentado
en la solidaridad, respeto y reciprocidad.
La moral, la espiritualidad, y la indivisibilidad
del pensamiento y visión del mundo nos ha permitido a los pueblos originarios
preservar aún hoy la esencia comunitaria, y con ella nuestro
modo de habitar, de ser y de trascender. Mas de 500 años de
sometimiento y opresión no logró arrancar del todo nuestros
valores, aunque veamos hoy día asimilados prácticas
y concepciones ajenas a nuestras culturas, que se contraponen violentamente
con nuestra identidad, hay una necesidad si embargo de volver al orden
natural ancestral, discerniendo cuáles son los elementos ajenos
que nos contaminan y nos generan patrones de conductas individualistas
y economisista.
El Bienestar Capitalista:
Se nos ha enseñado que la cultura es el resultado de lo que
produce la sociedad, sin embargo me atrevo a contradecir está afirmación,
hoy mas que nunca, y a la luz de la historia podemos entender los
modus operandi del poder.
La lógica materialista y economisista ha penetrado profundamente
en la conciencia colectiva convenciéndonos que es la única
alternativa de desarrollo y de cultura. El hombre, se ha convertido
en un esclavo de la lógica del capital, las emblemáticas
consignas que surgen desde los diseñadores culturales son absolutamente
despreciables tales como: “eres a partir de lo que tienes”
La cultura ha sido la mas eficaz herramienta,
ella debía responder
a los nuevos valores de está lógica, por lo tanto debía
dominar absolutamente todos los espectros sociales y desde allí moldear
el tipo de sociedad que debía constituirse para sostener este
modelo de vida que plantea aún hoy la lógica economisista,
misión que ha logrado exitosamente.
La sociedad económica es el resultado de la cultura dominante,
y ésta a su vez es el mejor vasallo de la lógica del
capital, que hoy gobierna el mundo.
De nada servirá cambiar sistemas económicos, reformar
políticas de estado, sino logramos despertar nuestra mente
y nuestra autodeterminación como pueblos, estamos atrapados
en un mundo irreal e imaginario concebido para subyugarnos, el desarrollo
y progreso son los emblemas levantados por el poder para ilusionarnos
de que al alcanzar estos niveles de construcción económico
social, nos acercaremos a la justicia y el bien común, nada
mas lejos de la verdad.
Construyamos colectivamente una nueva sociedad
Es imprescindible que
colectivamente replantiemos nuestros valores, nuestros ideales,
el nuevo ropaje del neoliberalismo ahora denominado globalización,
intenta instaurar a fuerza de represión si es necesario la
hegemonía del poder económico de la elites que gobierna
el planeta por sobre la libertad de los pueblos, su autodeterminación,
sus propios patrones de construcción del bien común,
y su derecho a la vida e identidad.
El poder envía cotidianamente su mensaje al mundo con cada
vez mas sofisticados medios de comunicación, nos recuerda quienes
quieren ellos que seamos, hombres y mujeres, que respondan a un perfil
de sujeto económico, con capacidad de consumo y un espíritu
resignado, se nos dice: tú eres a partir de lo que produces
y salimos a la vida disparados en una maratón ciega para producir
y alimentar la voracidad del desarrollismo que englute y se engorda
sin pensar el los altos costos de su ambición.
Colonización e Imperialismo, sus nuevas formas de mutación
Este
continente se ha visto en una sangrienta y permanente lucha contra
la invasión colonizadora, los pueblos preexistentes
a los estados vieron invadidos sus territorios, saqueada su naturaleza,
abortado su ciclo de evolución propia.
Y en muchos casos exterminados sin poder
siquiera reconstruir la cultura de esos pueblos hoy desaparecidos
porque no se les permitió ni
un sobreviviente, la memoria sucumbió a sangre y fuego, y los
tergiversadores del pasado escribieron volúmenes de mentiras
trascendiendo en la historia como la voz de la memoria, portadores
de la verdad.
La avanzada colonizadora fue sufriendo
modificaciones, importando modelos de revoluciones europeas dieron
orígenes a las nacientes
repúblicas, las que rompiendo el mandato natural nacieron como
hijas antes que sus madres, los estados se erigieron cuando aún
no se había definido un perfil de nación, cada estado
delineó como pudo su identidad como pueblo, desdibujada por
cierto, híbrida, confusa.
La revolución industrial, trajo
de la mano al capitalismo, que nunca necesito afirmarse en ninguna
identidad, que no fuera la
del dinero.
Ese capitalismo necesito romper toda
barrera que se interpusiera en el camino, y para ello confeccionó un nuevo traje, “neoliberalismo”
El neoliberalismo obtuvo así su pasaporte, con importantes
privilegios e inmunidad diplomática internacional, convirtiéndose
en el exterminador de las diversas formas de vida.
Los estados nación, vulnerados en su identidad no supieron,
no pudieron ó no quisieron generar formas activas de resistencia
a la creciente succión vampiresca del neoliberalismo, los pueblos
mas organizados, desamparados por sus estados, desde su dignidad lo
enfrentaron rebelde y gallardamente, y aún hoy lo siguen enfrentando,
la vergonzosa servidumbre de los estados ante el vampiro, le permitió a
este mutarse nuevamente y ahora con mas voracidad que nunca avanza
con forma de globalización.
Las políticas hegemónicas de los estados forjaron surcos
profundos en nuestros pueblos, condición que le permite a la
globalización ser aceptada con facilidad.
La imposición de un modelo hegemónico en lo cultural,
político, económico y social, desarrolló una
sociedad uniformante, en donde se percibe como peligroso a todo individuo
que piensa y actúa en disconformidad con las máximas
del desarrollismo. Se lo endemoniza adjudicándole las culpas
del retrazo, y la imposibilidad del progreso, la globalización
nos pretende convencer que es el camino correcto hacia el desarrollo,
y el crecimiento, sin duda el mas peligroso enemigo que debe enfrentar
la globalización, es el pueblo que se ha reafirmado en su identidad,
es el pueblo con memoria colectiva, el que sabe de su pasado, el que
se siente parte de un territorio, resguarda la vida y la naturaleza,
el que no se convierte en objeto de consumo ni se vende, ni se alquila,
ni se compra.
Los pueblos tenemos la obligación de defender la diversidad,
de contrarrestar la globalización, con la diversificación
de culturas, de ideas, de espíritus, de políticas, de
sueños, de cultivos y alimentos, de música, de arte,
economías, pero fundamentalmente defender nuestro pequeños
universo que anida en nosotros, porque somos una pieza importante
del engranaje de esa gigantesca rueda del macro universo, que conformamos.
Pueblo
y estado-nación:
Pueblo que poética palabra, somos ese conjunto de personas
vinculadas por una unidad cultural real, histórica, y social,
que habitamos un espacio territorial definido que condiciona y moldea
nuestra cultura, pueblo, territorio, cultura es la unidad de nuestra
existencia.
Los estados se han organizados como espacio
de poder, definido por un territorio, en una estructura piramidal
que regula, norma y controla
al pueblo, la razón de su existencia es porque le sirven a
los detentores del poder, propietarios del planeta. El estado responde
a la lógica economisista, y justifica sus propósitos
mediante leyes, que por lo general disfrazan las verdaderas razones
del cercenamiento de los derechos del pueblo. El concepto de nación
es otra invención de la dialéctica de los estados, nación
es la construcción de una unidad cultural, histórica,
y social artificial, que incluso remarca que puede sobrevivir y existir
sin territorio, y nos quiere convencer a los pueblos originarios que
podemos ser gente de la tierra sin tierra, tal como la nación
gitana ó la nación judía, pero nosotros sabemos
que somos a partir de la tierra, sin tierra no podemos celebrar nuestra
espiritualidad, crecer en nuestro conocimiento sobre la naturaleza,
redescubrir el pasado, proyectar nuestro futuro, en definitiva sin
territorio, no podemos ser un pueblo pleno y próspero.
Desarrollismo,
paradigmas del progreso y la civilización:
La ciencia ha sofisticado
sus conocimientos desarrollando tecnologías
complejas que puestas al servicio del poder buscan generar mayor producción,
en el menor tiempo posible, con el menor costo, para un mayor consumo,
a eso se le llama progreso.
La medida del tiempo es un buen indicador
de la visión cultural
de un pueblo, hay pueblos lunares, otros solares, la cultura dominante
impuso un calendario y con él una medida del tiempo.
Siempre que el sistema habla de civilización y progreso lo
dice desde una mirada euro céntrica, maneja otros tiempos,
tiene otros modos de relación con la naturaleza, concibe la
vida cosificándola, todo se convierte en producto de exposición
para su venta si no
tiene demanda la inventa convenciéndonos de la necesidad de
adquirir tal ó cual producto que desde su producción
se ha convertido en imprescindible para el hombre, su lenguaje describe
su intencionalidad, se refiere a las fuerzas de la naturalezas como
recursos y a la relación con ella le llama explotación,
y todo sabemos lo que sucede cuando algo explota, no queda nada en
pié.
A ese proceso acelerado de explotación y cosificación,
le ha construido grandes vitrinas de exhibición, megashoping
de la vida, allí le da lo mismo ofrecer en catálogos,
ríos, lagos, bosques, montañas, semillas, mujeres, culturas,
pueblos enteros, nada le importa mas que el sucio dinero.
Su lógica ha envenenado al mundo, y el único antídoto
posible, es el despertar de los pueblos, y su fuerza para revelarse.
Es por ello que resulta un honor compartir
junto al pueblo de kuelap, la capacidad de soñar y de liberarse, la digna arrogancia de
decir No, aún en la pobreza, de No entregar su pasado, de No
entregar su historia, ese No pasarán con barricadas multicolores,
con formas ancestrales, ese No lo permitiremos aferrados en la razón
de los antiguos, ese No hermanos-compañeros, tiene una O enorme
como circulo sagrado que encierra muchos Sí emanados de dignidad
y de esperanza, ese No, vengo a acompañar, a felicitar a sostener,
contener, a reafirmar, porque ese No me identifica con los No de mi
amada Patagonia, No al remate, No ala Mina, No a las represas en la
cuenca del Carrenleufú, No a la piratería del turismo
de las corporaciones, No a la globalización, No a la desaparición
de nuestro Pueblo, cuando ese No se imponga por la empecinada fuerza
de nuestros sueños nacerán los Sí, que se escriben
con el acento en la vida, y en la libertad de los pueblos.
Vuestra lucha es emblemática marca un precedente político
histórico en la lucha contra las corporaciones, que pretenden
apropiarse de la historia y sus mudos testigos, al igual que aquellos
hombres que dejaron sus huellas imborrables en las ruinas de Kuelap,
las suyas pasarán también a la historia dando testimonio
de dignidad.
Desde la Cordillera Sur, reciban hermanos
peruanos mi más
cálido abrazo, y un estruendoso grito de victoria mapuche ¡¡marici
weu!!
Moira Millan
Comunidad Mapuche Pillán Mahuiza.
pillanmahuiza@yahoo.com.ar
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