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Puelmapu: Ante La Ley (parte II)
Testimonios, juicios y contextos
22 de mayo, 2004
A medida que se acerca la fecha aumenta la
ansiedad en la ciudad Esquel, ya se confirmó que el juicio
oral y público contra Atilio Curiñanco y Rosa Rúa
Nahuelquir no se realizará en los Tribunales sino en el Casino
de Suboficiales de la Policía. El 26 de mayo no solo se espera
la afluencia de mapuche y no mapuche llegados desde diferentes puntos
del Puelmapu para apoyar a los imputados sino también de
medios de prensa regionales y nacionales. El próximo miércoles
Esquel volverá a existir para los mass media.
En medio de este clima charlamos con Mauro
Millán, vocero de la Organización de Comunidades Mapuche
Tehuelche 11 de Octubre, sobre la caída de Colabelli, el
próximo juicio y la lucha contra las corporaciones. Fue una
entrevista corta, un testimonio express de las acciones pasadas
y las luchas futuras para entender el contexto en que se desarrollará
el próximo juicio.
- ¿Qué evaluación
haces de la caída de Colabelli?
MM: Primero, la destitución de este
juez no fue un hecho inmediato, instantáneo, tuvo que transcurrir
casi una década desde que comenzamos a denunciar a este personaje.
De alguna manera es un claro ejemplo de cómo el Estado le
da tratamiento a las demandas de los Pueblos Originarios, en este
caso el Pueblo Mapuche. Demuestra la situación en la que
se encuentra nuestro Pueblo frente a la Justicia del winka, porque
se tuvo que accionar de tal manera (con movilizaciones, ocupaciones
de dependencias públicas, etc.) para que comprendan que este
juez tenía que ser destituido.
Entonces, si bien es un paso importante,
queda una distancia enorme para transitar, para que realmente vaya
cambiando progresiva y contundentemente la situación. Porque
nada nos garantiza que no sigan existiendo personajes como éste
al frente de tribunales, no sólo en la provincia de Chubut
sino en toda la Patagonia.
Desde ya que deja abierta la posibilidad
para que próximos jueces (y funcionarios) que asuman este
tipo de cargos, y no sólo en el ámbito jurídico
sino también en el plano político, que son los que
tienen que tomar decisiones, evalúen, piensen y tengan en
cuenta que hay derechos que están consagrados a los que van
a tener que ajustarse a la hora de plantear algún tipo de
resolución. Van a tener que ajustarse a estas leyes, a estas
normativas que fueron producto de la lucha y que hoy las podemos
demandar.
- ¿Cómo los predispone la
caída de Colabelli para enfrentar el juicio que se inicia
con la corporación Benetton como denunciante?
MM: Colabelli en un principio fue condenado
por el Pueblo Mapuche. Si se mantenía en pleno ejercicio
era muy probable que se agravara la situación de conflicto,
entonces la condena era no acatar en lo absoluto cualquier mandato
de este juez. Habíamos decidido no responder a ningún
tipo de resolución de este personaje.
Con respecto a la empresa Benetton, creo
que también hubo una condena o una resolución del
Pueblo Mapuche que es: la única forma de buscar un espacio
de diálogo es que esta compañía comience a
devolver las tierras que tiene usurpadas. Me parece que no hay otro
ámbito, no existe otro camino que la devolución, en
este caso, del predio Santa Rosa. Pero desde lo que hoy se está
juzgando, que es la acusación de esta empresa hacia el peñi
Atilio Curiñanco y la lamgien Rosa Nahuelquir, concretamente
creemos que si se llegara a dar algún tipo de condena se
va a agravar muchísimo el conflicto.
Que este juez haya sido destituido y condenado
por la sociedad claro que tiene mucha incidencia frente a esto,
porque en un principio los Benetton planteaban que las tierras ya
le habían sido devueltas y que la justicia les estaba dando
la razón. Pero vemos que este magistrado, que le daba la
razón a la compañía Benetton, ya no es juez
y se le encontraron pruebas suficientes para demostrar que era racista
y parcial. Y nosotros le agregamos a esa condena que fue utilizado
y fue una herramienta de los grupos empresariales, en este caso
Benetton.
- Hablas de grupos empresariales y su
relación con funcionarios del Estado. En el último
Futa Trawun (Parlamento Mapuche) trataron este tema y en el pronunciamiento
afirman que las corporaciones y en particular las mineras son actualmente
el gran enemigo del Pueblo Mapuche. ¿Por qué se pronuncian
de esa manera?
MM: Declarar enemigo a un sector de poder,
en este caso al minero, creo que es lo más claro, utilizando
términos simples pero contundentes políticamente para
determinar que con esos grupos empresariales no se negocia nada.
Creemos que estamos cerrando totalmente cualquier intento de seducción
por parte de estas compañías - en complicidad con
del Estado -, de sentarnos a discutir si es viable o no un emprendimiento
minero en Territorio Mapuche.
Es directamente decirle al Estado que no
vamos a admitir que nuestras demandas sean llevadas a ese plano
de discusión. Planteamos que a nuestro enemigo se le dice
no, con nuestro enemigo no se negocia, no los vamos a aceptar, así,
claramente. No vamos a hablar de regalías, no nos importa
hablar si contaminan o no contaminan, no los queremos.
Hernán Scandizzo
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