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Consejo de Pueblos v/s CONADI
Las primeras inconsistencias del Nuevo
trato ofrecido por el Gobierno
Por Karola Kankil - Willimapu, abril de
2004
El propio presidente, anunció pomposamente
este 17 de abril la próxima creación del Consejo de
Pueblos Indígenas, organismo sugerido por la Comisión
que sesionó por varios años para iniciar un nuevo
trato entre el Estado, los Pueblos Indígenas y la Sociedad
chilena. Este sería un nuevo organismo participativo
indígena, el que tendría entre otras funciones: Fiscalizar
la ejecución de las políticas indígenas y,
en particular, los planes, programas, y proyectos ejecutados por
la CONADI, ministerios y servicios velando por su pertinencia y
adecuado uso de los recursos destinados a estos fines...[1]
Crear un nuevo organismo financiado por el
Estado para los pueblos indígenas implica más infraestructura
institucional y política a nombre de los pueblos indígenas,
pero esta no partiría de cero, está precedida por
la CONADI, entidad gubernamental que lleva más de 10 años
de existencia. Es en base a ésta, entonces, que podremos
verificar y suponer que se pretende resolver con la creación
de otro organismo y vislumbrar de alguna manera de qué se
trataría en la práctica este Nuevo Trato
que propone unilateralmente el Estado y para ello no tenemos más
herramienta que escudriñar la propia prensa chilena. [2]
===Recuento===
El primer estallido en los
medios
Los antecedentes que Andrea Reyes Pizarro,
abogada asesora de la fiscalía de Conadi, presentó
en mayo 2001 en el Tribunal de Garantía de Temuco abrieron
la sospecha de una práctica antigua. Describió cuatro
"delitos cometidos por funcionarios de la Corporación",
todos ocurridos el 2001: El ofrecimiento de un millón de
pesos por parte del corredor de propiedades Ramón Paredes
a la abogada a honorarios de la Fiscalía de Conadi, Marianela
Bustos, para que aprobara títulos de dominio rechazados del
no saneado predio Las Vertientes de Loncoche. Paredes aseguró,
según la denuncia, que tenía "un contacto"
en la Conadi para agilizar la compra. Éste, se agrega, sería
Patricio Sanzana (funcionario de planta, socialista), jefe de la
Unidad de Tierras y Aguas de la subdirección nacional sur,
quien se contactaría con las comunidades indígenas
para ofrecerles predios en conflicto. Una vez que los antecedentes
pasaban por la Fiscalía, Sanzana, según la abogada,
formaba parte de la comisión final que revisaba los antecedentes,
junto con el subdirector Carlos Vargas, el jefe nacional del FTA,
Juan Antilén y el director nacional, Edgardo Lienlaf. Éste
no desestima que la investigación le asignará un grado
de responsabilidad. Según contaron a Andrea Reyes diversos
deudores, el abogado Shintaro Kuramochi les habría comentado
a éstos que en Conadi existe "una verdadera red de corrupción"
donde se realizaría una especie de corretaje de propiedades.
Kuramochi habría mencionado, según la denuncia, al
abogado a honorarios de la Unidad de Tierras, Ricardo Aravena Durán,
quien realizaba los estudios de títulos. Éste habría
recibido 25 millones de pesos de un agricultor que vendió
su fundo en la comuna de Purén.
Esto fue una verdadera bomba
que desató una ola de denuncias sobre esta Institución
que maneja presupuestos millonarios para saldar la deuda que el
Estado arrastra con sus pueblos indígenas:
Se recordó que en 1997 una comisión
investigadora de la Cámara creyó establecer el mal
uso de dineros por un valor de 780 millones de pesos. El informe
fue entregado al Consejo de Defensa del Estado, que aún lo
mantiene en su poder, en ese mismo año, con Mauricio Huenchulaf
como director de la Conadi, se pagó el sobreprecio de hasta
120 millones de pesos por un terreno. La denuncia al respecto terminó
con la Contraloría solamente descubriendo un desorden administrativo.
Este desorden prosiguió con las subsiguientes
administraciones de Domingo Namuncura y Rodrigo González.
"No se actuó rápido", critica Hilario Huirilef.
"Pudimos evitar estos casos si en julio del 97 hubiésemos
hecho caso a los 23 puntos que recomendó la comisión
de la Cámara".
El dirigente mapuche Aucán Huilcamán
aseguró que él mismo entregó documentos a Germán
Quintana (ex ministro de Mideplan) sobre otros tres funcionarios
de la Conadi relacionados con compras irregulares, mapuches de la
asociación Kura Wenu de Traiguén denunciaron a funcionarios
de la Conadi por la compra de un predio de 59 hectáreas,
acción innecesaria porque solamente debía ser restituido
a los indígenas tras un fallo judicial.
Suma y sigue: en Pitrufquén habría
sido pagado, a precios elevados, un fundo a una persona..., que
no era su real dueño.
Las cifras:
Esto se conocía en el gobierno desde
antes de que el 24 de mayo estallara el caso. En enero, un documento
del FTA (Fondo de tierras y aguas) reconoció que "el
mercado ha aportado su cuota para debilitar la eficacia de los recursos
del Fondo, con la existencia de especuladores en el proceso de compra
de tierras". En cifras gruesas: El presupuesto para todo el
país de la Conadi para el 2001 es de 17 mil millones de pesos.
De ellos, 13 mil 700 corresponden al Fondo de Tierras y Aguas (supera
por tres mil millones la campaña de invierno 2000 de todo
Chile), cuya mitad se esperan invertir en la IX Región en
las compras de terrenos en conflicto.
Documentos propios del FTA de Temuco indican
que si se gastaron en 1994 mil 800 millones de pesos en la adquisición
de predios, en 1998, más que se triplicó esa cantidad.
Si entre el 94 y el 99 adquirió 141
fundos entre la VIII y X Región desembolsando 11 mil millones
de pesos, sólo 17 terrenos comprados el año 2000 significaron
cinco mil millones.
El aumento de los precios ha sido vertiginoso.
Si el 94, cuando comenzó el programa, la Conadi compró
a 228 mil pesos la hectárea en Temuco, cuatro años
después fue a 700 mil. Hoy supera el millón, pero
se responde por parte de la Conadi que ha mejorado su capacidad
de uso
Y agregaba que alianzas entre comunidades
indígenas, dueños de fundos e intermediarios "han
conformado un círculo vicioso de especulación-encarecimiento
de las tierras de lamentables consecuencias para el presupuesto
de Conadi".
Esto motivó la intervención
de la Ministra Krauss que pidió a Lienlaf que se encargara
de elaborar la propuesta con el director de Inversiones de Mideplan,
Juan Cavada. Constituidos en Temuco, ambos acordaron reemplazar
el FTA por una comisión técnica, integrada por funcionarios
externos del SAG, Conaf e Indap, la jefa de Planificación
de la Conadi y la abogada Andrea Reyes. Además, Mideplan
solicitó a la Contraloría la instrucción de
un sumario administrativo que permita determinar la eventual comisión
de irregularidades en el organismo, así como la posible participación
y probables responsabilidades de funcionarios de la Conadi o terceros.
Junto con ello, una auditoría de manera extraordinaria en
el Fondo de Tierras y Aguas de la corporación por parte del
ministerio. También se solicitó la intervención
del Consejo de Defensa del Estado, con el fin de que represente
los intereses fiscales eventualmente comprometidos.
En septiembre del 2001, a tres meses de iniciada
la investigacion por el Ministerio Público se logró
delimitar el ámbito de competencias respecto a 64 carpetas
en las que se centró el trabajo investigativo y que orresponden
a negociaciones realizadas entre los años 1998 y 2001. De
las 64 carpetas, 58 fueron derivadas al sistema penal antiguo. De
estos 58 casos solo se sabe que los recibió el presidente
subrogante de la Corte de apelaciones de Temuco, Lenin Lillo.
Y de los investigados por Contraloría,
es decir, las denuncias que recaían sobre el abogado de Conadi,
Ricardo Aravena, se concluye que solo hubo faltas a la probidad,
pues finalmente los pagos no se concretaron y Aravena ya no se desempeña
actualmente en la Institución.
Y no solo en el Sur
En los últimos cuatro años
la Oficina santiago también se ha visto envuelta en una serie
de acusaciones de desorden administrativo interno, abusos, tales
como la entrega irregular de certificado de calidad de indígena
a una persona de origen croata compañera de partido del Director,
proyectos adjudicados a la consultora Milllaray fundada por Marcos
Huaiquilaf y Ruben Quilapi, discriminación y maltrato a Tomsi
Tomic, directivo de la conocida consultora Ecológica,
discriminación y maltrato a funcionarios indígenas.
Todo esto a empobrecido a tal punto su gestión que la civilidad
indígena de Santiago ha canalizado sus inquietudes hacia
otros organismos, tales como Fosis, INP, Prodemu, Minsal, Gobierno
Regional, con los que las organizaciones indígenas han desarrollado
una serie de programas con visibles resultados. Esta tensión
explotó a la prensa a fines de octubre del 2001 con la denuncia
de irregularidades en la rendición de proyectos basandose
en investigaciones internas a medio hacer, lo que hace presumir
que la información provino desde el interior de la propia
Conadi en lo que parecería un burdo intento por endosar
su ineficacia a las organizaciones indígenas, las que aún
esperan una explicación.
Y las irregularidades no terminan
En enero del 2001 mueren cinco comuneros
williches en Rukamañio enfrentados por conflictos de tierras
entregadas por Conadi sin aplicar los mecanismo legales de conciliación
que demanda la ley, esta fue una negligencia de consecuencias fatales
ante la cual la institución se lavó las manos
dejando recaer toda la culpa sobre las responsabilidades individuales
de los comuneros mapuche.
En de marzo 2002 deja la dirección
de Conadi Edgardo Lienlaf, a estas alturas,. En consonancia con
la administración del organismo, esto es, con otra denuncia
de adquisición irregular de Tierras que implicaba a militantes
PPD, PS y PPD.
En el mismo mes de marzo asume la Dirección
de Conadi el abogado Aroldo Cayún, en medio de un caos administrativo
y financiero que no se detiene, por ejemplo, se cancelan dos sueldos
de Fiscal Nacional, uno a la Fiscal vigente a la fecha que se encontraba
con postnatal y otro al Fiscal Interino y contratado exclusivamente
para esta función, Esteban Cruz (1.200.000 mensuales cada
uno) En el mes de mayo, la institución ya no contaba con
viáticos para sus funcionarios ¿De dónde se
sacó el dinero por los siete meses restante? Y algo más
delicado y sensible para el Movimento Indígena: Antiguos
planos y documentos de comisario, base de los reclamos territoriales
indígenas y que las comunidades guardaron celosamente durante
tantos años para entregrarlos a custodia de la Conadi, estában
tirados en una bodega de la subdirección sur deteriorándose
inexplicablemente, según denuncias de Juan Ñanculef,
presidente de la Asociación de Funcionarios.
Y en este escenario es que Cayún debía
convertirse en el gestor de la tan anunciada reestructuración
que enderezaría la marcha de este organismo, pero despues
de las investigaciones internas, Comisión para proponer la
reestructuración (Lienlaf Cavada), sumario administrativo
de Contraloría, la Auditoria extraordinaria en el Fondo de
Tierras y Aguas e incluso la contratación de abogados externos
por parte de Mideplán (estudio del abogado Davor Harasic),
éste solo respondió con cambios de puesto:
Jose Eduardo Curilem, por ejemplo, un funcionario mal evaluado en
Santiago fué nombrado como Jefe Nacional del Area de Desarrollo
y Cornelio Chipana, fuertemente cuestionado en el norte y resistido
por las organizaciones fué confirmado como Sub Director de
Conadi Norte.
=== En definitiva ===
Conadi, la institución que iniciaría
la reparación prometida a los pueblos indígenas por
la concertación de gobierno después de la larga noche
de la dictadura ¿en qué se convirtió, entonces?
No cuesta mucho suponer que si los funcionarios de la institución
son aportados por los partidos de la coalición, éstos
deben retribuir de alguna manera a sus coaliciones partidarias,
y es lo que el propio gobierno reconoce implícitamente al
responder con una ley de financiamento a los partidos políticos
cuando algún vendaval de denuncias de corrupción pone
en duda la probidad de algunos personajes e instituciones.
Sin duda que poco se ha transparentado en
el manejo de esta institución, que por lo visto cada vez
se le restan más funciones y podría incluso, dejar
de existir, pero cuando llegue ese día ¿Cómo
disipar la niebla de la impunidad y el sabor amargo de los recursos
dilapidados a nombre de los Pueblos Indígenas?
Suponer que un nuevo organismo terminará
de buenas a primeras con las antiguas prácticas es creer
que el tigre puede perder sus rayas; demasiada ingenuidad. Lo más
seguro es que de crearse este Consejo será controlado por
los mismos partidos que han usufructuado de Conadi y nada hace suponer
que lo harían de distinta manera.
Sin duda que este es un problema al interior
del propio gobierno, pero si esta es la integración que se
ofrece a los pueblos indígenas, no se estaría más
que dando la razón a las posturas autonomistas que buscan
construir su propio camino.
___________________________
[1] informe final. Segunda Parte: Propuestas
técnicas y recomendaciones para un nuevo trato entre el Estado,
los Pueblos Indígenas y la Sociedad chilena
[2] Información extraída
de artículos de El Mercurio, La Tercera,
Diario electrónico El Mostrador, diarioelgong.cl
El y el desaparecido El metropolitano
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