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Dauno Tótoro, director del documental
Uxuf Xipay El Despojo
Una mirada a la resistencia mapuche
Ana Muga
Avalada en su presentación por dirigentes
del pueblo mapuche en la capital, de reconocido compromiso con la
lucha activa de las comunidades, fue presentada en el Cine Arte
Alameda, el martes pasado, el documental "Uxuf Xipay El Despojo",
dedicada por su equipo realizador a la memoria de Alex Lemún,
el joven mártir mapuche asesinado el 2002.
Un público compuestos en partes iguales
por mapuches y chilenos, repletó los asientos y pasillos
de la sala para presenciar un profundo reportaje sobre la injusta
realidad que siguen viviendo los mapuches y la lucha que dan para
mantenerse como pueblo y cultura.
Un día antes del estreno, conversamos
con su director general, el documentalista y escritor Dauno Tótoro
Taulis, quien encabeza el equipo de Ceibo Producciones que se internó
en las sureñas comunidades, recogió testimonios y
elaboró un verdadero instrumento de reflexión y estudio
de la problemática mapuche. Los otros integrantes de Ceibo
Producciones son Italo Retamal, en producción, Marcelo Vega,
en fotografía y edición, y Martín Correa en
la parte académica y de contenidos.
-Has dicho que este trabajo es más
un documento que un documental: ¿en qué radica la
diferencia?
"Esto es un documental, por cuanto es
una obra audiovisual destinada a un público masivo, a exhibirse
idealmente en medios de comunicación masivo, pero también
es un documento por cuanto tiene una intención distinta a
un documental propiamente tal, una intención de permanecer,
de no restringirse al momento actual. No tiene la urgencia del documental,
sino más bien busca una calidad de análisis que permita
a quienes están interesados en el tema, sean huincas o mapuches,
usarla como una herramienta de estudio.
Al mismo tiempo le agrega un atractivo muy
importante, sobre todo para las generaciones jóvenes, pues
creemos que puede ser un documento muy interesante para las comunidades
mismas, para ver reflejado en imágenes y texto lo que ha
sido el proceso de organización y construcción del
movimiento mapuche".
-¿Está dirigido, entonces,
a chilenos y mapuches?
"Exactamente. Este trabajo puede ser
de mucha utilidad para las comunidades mismas, como documento, y
para los chilenos busca ser un documento desmitificador, que rompa
con el estereotipo implantado por los medios de comunicación
masivos, esta guerra mediática en contra de la organización
del pueblo mapuche. Es decir, un documento que permita a los propios
huincas entender cuál es la relación histórica
que ha existido entre nosotros, como Estado Nación, y el
pueblo mapuche; esa relación de despojo, de ninguneo,
de negación, y cómo nosotros estamos obligados a recomponer
esta relación en beneficio de la autonomía del pueblo
mapuche, no de una mejor convivencia, sino claramente
de su autonomía como pueblo".
La CAM
-La Coordinadora Arauco Malleco y su propuesta
tienen una presencia marcada en la producción: ¿se
pensó en basar este documental principalmente en esta organización
o fue una cosa casual?
"Esto se fue dando en el transcurso
del proyecto. Originalmente nuestra intención era presentar
una mirada amplia hacia el espectro de las distintas posturas al
interior de la organización del pueblo mapuche, pero conforme
avanzábamos en el proyecto nos fue quedando claro que toda
esta gama podía resumirse fácilmente en dos miradas:
una que es la que sostienen muchas organizaciones que buscan una
mejora en las relaciones con el Estado chileno, buscan una mejora
en las condiciones de vida de las comunidades a partir de su relación
con el Estado chileno o con los organismos internacionales de financiamiento
de obras sociales. Son organizaciones que muy legítimamente
andan buscando mejoras dentro de su calidad de vida, pero que su
funcionamiento, su aproximación a esta lucha tiende finalmente
a la asimilación, a la integración, a la digestión
del pueblo mapuche dentro de este gran monstruo que es, no solamente
el Estado Nación Chile, sino este mundo globalizado en el
que nos encontramos.
Por otro lado, vimos que se iba reduciendo,
y finalmente se termina en una sola organización, con una
postura distinta, que por ser distinta es catalogada como extremista
o terrorista por parte de los empresarios, los medios y el Estado,
pero que es muy interesante porque está planteando una mirada
completamente diferente. Es decir, buscar la construcción
de un movimiento que permita eventualmente la liberación
del pueblo mapuche y su autonomía.
En un mundo como el nuestro de hoy, es casi
una mirada anacrónica, destinada a priori al fracaso. Sin
embargo, es interesante porque ellos practican esta autonomía
día a día, como una praxis cotidiana. El no ir a pedir
subsidios, semillas, permisos, títulos, sino que el ir haciendo
uso de los espacios de libertad que ellos mismos construyen, práctica
absolutamente reñida con lo que se acostumbra en estos días
en que la gente está esperando que se le otorguen pequeños
espacios de libertad para ejercerlos, mientras la Coordinadora -de
forma muy arriesgada- está construyendo estos espacios de
libertad, de autonomía, lo que nos parece que es, no solamente
digno de rescatarse y mostrarse, sino un ejemplo de política
absolutamente consecuente. Por eso nos fuimos centrando en esta
organización, se fue decantando el proyecto en su práctica".
-¿Cuál era la idea inicial
que tenía el equipo?
"La pregunta inicial del documental
es: ¿hay algún futuro posible para el pueblo mapuche?
Si ésa es la pregunta, finalmente uno tiene que irse hacia
donde se plantea esa alternativa. Para el pueblo mapuche, como pueblo
mapuche, no hay alternativa en la medida que las políticas
de relación con el Estado y el mundo globalizado sean de
dominación.
No podemos pensar en un Estado Nación,
como el actual con el modelo de desarrollo impuesto del neoliberalismo,
que pretenda otorgarle porque sí al pueblo mapuche autonomía,
su libertad, su vida como pueblo -no sólo como etnia,
como dicen-, sino como un pueblo absolutamente autónomo e
independiente, con capacidad propia de desarrollar en el futuro
su economía, su política, sus discusiones internas,
su lengua, su cultura, su religión. Eso es impensable en
estos momentos, no es una determinación que pueda salir de
un consenso, una dádiva o una toma de conciencia del señor
Angelini, Matte o Figueroa. La única posibilidad real de
que esto se dé es mediante una conquista, día a día,
de espacios de autonomía, y eso es lo que hacen ellos, por
lo que nos parece importante rescatarlo y mostrarlo como ejemplo".
-¿Cuándo se hicieron las
filmaciones y en qué comunidades?
"Nosotros llevamos un tiempo bastante
largo trabajando el tema. Martín Correa ha estado recopilando
material en las comunidades por más de 15 años, con
mucha dedicación y eficiencia, sobre la propiedad de las
tierras. Investiga hasta encontrar el punto donde se cometió
la ilegalidad y una vez encontrado se aporta el documento a las
comunidades para que los juicios por tierra puedan tener algún
efecto y recuperar territorio, más allá de las dádivas
de la CONADI, en lucha directa.
Por mi lado, sobre todo en los años
80, trabajé muy vinculado a organizaciones mapuches
en el contexto de la lucha contra la dictadura.
Posteriormente comenzamos a pensar en el
documental. Costó bastante que lográramos conseguir
la forma de hacerlo, lo que alcanzamos como grupo de trabajo. A
través del interés de Compañía de Films
Chile, que se mostró dispuesta a financiar la producción,
en abril del año pasado comenzamos las grabaciones. Hicimos
ocho viajes largos a la zona y terminamos de editar el documental
ayer, en realidad uno nunca termina de editar un documental, pero
la versión que mostraremos en esta presentación es
la que terminamos recién. Las zonas que están cubiertas
son las tierras pehuenches de Lonquimay, Quinquén, de Curacautín
a la cordillera, luego las zonas semiurbanas en las cercanías
de Temuco y las comunidades del lado de Traiguén, Ercilla
y Tirúa".
Las cabezas de la Coordinadora
-Este documental mostrará una Coordinadora
muy activa pese a los golpes asestados por el gobierno y el Poder
Judicial, con una fuerte persecución a la organización
"La impresión que tenemos es
que, efectivamente, los golpes contra la Coordinadora producto de
la embestida brutal del Poder judicial y de las policías
han sido demoledores, pero hay que entender que estamos hablando
de una organización propia del pueblo mapuche, que no está
estructurada como nosotros entendemos las organizaciones. No se
puede descabezar una organización que no tiene cabeza, que
funciona como una coordinación efectivamente, como una red
tejida desde las propias comunidades. Se les puede debilitar, se
les puede hacer mucho más difícil el trabajo, producto
de la persecución. Hay que pensar que hoy, el solo hecho
de que alguien se reconozca como miembro o partícipe de la
Coordinadora Arauco Malleco lo hace acreedor al premio
de cinco años y un día de cárcel, por asociación
ilícita terrorista. Es como pertenecer al Frente, visto de
la perspectiva del aparato del Estado.
Sin embargo, la Coordinadora está
funcionando porque hay una red de tejido social desde las propias
comunidades. No me cabe la menor duda de que ha sido más
duro y más difícil el trabajo producto de la represión,
pero la impresión que nos queda después de haber recorrido
las comunidades es que sigue funcionando. Ahora, también
es cierto que no es una organización sólida, consolidada,
con presencia masiva, que influya en un porcentaje elevado de comunidades.
No: es realmente el germen de una organización, y por eso
es tan golpeada, porque el Estado y el sistema le tienen pavor a
organizaciones de esa naturaleza, que se planteen un cuestionamiento
radical y total de las bases mismas de la estructura de nuestra
sociedad. Pero está funcionando y aunque finalmente lograran
desmantelarla por completo, en dos, cinco, quince años más
va a surgir otra organización con el mismo planteamiento.
No hay otra alternativa: podrán aniquilar a todos estos cabros,
que son bien jóvenes, pero las comunidades van a estar ahí
y van a seguir organizándose".
Generando confianzas
-¿Con qué obstáculos
se encontraron para realizar este documental?
"El primer obstáculo, el financiero,
lo vencimos gracias al aporte de Compañía de Films
Chile. Después, un obstáculo muy importante que no
termina nunca de vencerse completamente es el de generar las confianzas
necesarias con las propias comunidades y con la organización,
para poder hacer un trabajo serio y mutuamente respetuoso. Eso es
difícil, y las razones son más que claras: las comunidades
han sido víctimas en numerosas oportunidades de la jugarreta
odiosa de comunicadores sociales inescrupulosos, que llegan con
cámara, le sacan hasta la última gota de savia de
su experiencia cotidiana, para luego nunca más saber de ellos.
Nunca más vieron el video, ni tuvieron idea de para qué
pudo haber servido o no servido, y vencer eso es muy difícil.
Nosotros podemos prometer el oro y el moro,
pero no se va a constatar nuestra intención hasta el momento
en que logramos cumplir con la promesa hecha, que en nuestro caso
es que este documento es para las comunidades. Afortunadamente logramos
hacerlo, le entregamos numerosas copias a las comunidades, estamos
en disposición de ir en cualquier momento y a cualquier lugar
que nos pidan a mostrar el video, a discutir el tema del documental.
Y luego está, claro, que tuvimos que
tomar todo tipo de precauciones para hacer el documental sin meternos
entre las patas de los caballos de la policía, sin que fuéramos
un elemento de riesgo para los propios cabros de la Coordinadora,
porque sería ridículo que por hacer un trabajo como
el nuestro pusiéramos en riesgo la seguridad o la vida de
quienes se la están jugando en las comunidades. Entonces,
hubo que hacer un trabajo importante de seguridad como equipo, de
no dejar huella, de trabajar protegiendo la seguridad de los propios
miembros de las comunidades. También tuvimos que estar muy
atentos a las posibles agresiones de organismos ilegales, verdaderas
asociaciones ilícitas terroristas, como son el Comando Hernán
Trizano y las agrupaciones de agricultores fascistas de la zona,
que se han organizado militarmente para repeler el trabajo de organización
de las comunidades".
-¿Y tuvieron algún encuentro
con estas organizaciones?
"Nosotros los fuimos a ver, los entrevistamos,
estuvimos en sus casas y hablamos con los caballeros
éstos. Afortunadamente resultó este esquema, que se
usa tan poco en el documentalismo nacional, de decir la verdad y
les dijimos: nosotros estamos haciendo este documental y los
que los van a interpelar a ustedes van a ser los de la Coordinadora,
y ellos estuvieron dispuestos a hablar, lo que impidió por
un lado que fuéramos víctimas de alguna agresión,
pero había que tener cuidado, más que por nosotros
por la gente de las comunidades".
-¿Cómo mezclaron en el documental
el trabajo artístico con el documento social?
"Es parte de todo el trabajo, como lo
hemos demostrado en documentales anteriores. Es muy importante imprimirle
a los trabajos el sello de alta calidad en lo estético, porque
normalmente -y a veces hasta como tendencia- se dice que lo que
importa es el contenido, que da lo mismo con qué cámara
lo haces, que enfoque uses, si usas o no trípode, si te preocupas
o no de la calidad de sonido, si buscas los encuadres mejores, las
locaciones ideales, pero yo creo que hay que hacer un trabajo de
cine. Finalmente, estamos hablando de un arte. Impacta de forma
más sólida un trabajo bien hecho que uno con muy buen
contenido pero hecho con las patas, por eso nos preocupamos mucho
de su contenido estético. Además, porque estamos hablando
del potencial de desarrollo de un pueblo que vive en este lugar,
queríamos mostrar qué es lo que se va a perder si
ellos no están. Porque no hay nada más espantoso,
más horrible, que un sur cubierto de pinos, lo que se transforma
en un verdadero desierto, con un monocultivo que destruye los cursos
de aguas, era muy importante contrastar las imágenes. Tener
un bosque natural, con sus cursos de aguas, sus arroyos, su variedad,
su biodiversidad esplendorosa, y contrastarlo con un monocultivo
de pino o eucalipto y que veamos cuál es la diferencia y
quién defiende qué".
Palestinos y mapuches
-Tú has hecho otros documentales,
como el de Palestina: ¿hay alguna similitud entre estos pueblos?
"Hay muchas. La principal es que ambos
pueblos sufren una ocupación militar de un invasor. El pueblo
mapuche, a partir de 1881, está siendo víctima de
la ocupación militar de su territorio. Lo mismo le pasa al
pueblo palestino con la ocupación militar del Estado de Israel
sobre su territorio. Otra similitud enorme es la forma de dominación,
la construcción de ghetos, de eventuales campos de concentración
en definitiva. También está la voluntad permanente,
por parte de ambos pueblos, de luchar por su liberación,
y eso no siempre sucede. Uno cree que, por el hecho de ser dominados
y ocupados militarmente, es natural el surgimiento de estas ansias
de libertad, pero no siempre es así.
Hay mucha similitud. De hecho, a nosotros
nos llamó mucho la atención cómo el caso palestino
es de enorme interés para las comunidades. A nosotros nos
pidieron, como una de las primeras cosas, que les lleváramos
el documental sobre Palestina y tuvimos que mostrarlo muchas veces
en distintas comunidades, lo que también ayudó en
la confianza que surgió, pues a ellos les interesaba que
existiera un documental que tuviera esa misma mirada respecto del
problema mapuche. Eso y los libros hechos en México, con
la experiencia zapatista, les llamaron mucho la atención
y se sentían muy identificados con esas experiencias de lucha".
Üxüf Xipay El Despojo será
exhibida durante un período en la Sala de Video del Cine
Arte Alameda (Alameda 139), pero también puede ser solicitada
a la productora para ser exhibida por las organizaciones mapuches,
sociales, de trabajadores o estudiantiles, que la soliciten, con
o sin la participación de sus realizadores. Para pedir el
documental hay que llamar a Ceibo Producciones, al 3430811, y hablar
con el productor Italo Retamal.
El Siglo, No 1187 - Santiago, 9 de abril
de 2004
http://www.elsiglo.cl/
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