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El gran cazador de mapuche se apellida Figueroa
Por: Ernesto Carmona (ANCHI)* (Fecha publicación:28/02/2004)
Dos lonkos (jefes) mapuche de La Araucanía
cumplen una condena a 5 años obtenida por el terrateniente
Juan Agustín Figueroa Yávar, a la vez, político,
abogado, juez del Tribunal Constitucional, empresario, presidente
de la Fundación Neruda y muchas cosas más. Pascual
Pichún Collonao y Segundo Aniceto Norín Catrimán,
líderes de las comunidades indígenas Temulemu y Didádico
de Traiguén, ingresaron en enero de 2004 a la cárcel
local sentenciados bajo el cargo de 'amenaza terrorista'.
La justicia no pudo demostrar que ambos líderes
étnicos intervinieron en un incendio forestal acaecido el
12 de diciembre de 2001 en la plantación de pino insigne
de 15 años del fundo Nancahue. Se trata de 600 hectáreas
que posee Figueroa cerca de Traiguén y que forman parte de
un territorio de 2.600 hectáreas reclamado por las comunidades
indígenas. El resto de la tierra en reclamación pertenece
a Mininco, holding forestal del grupo Matte que controla más
de 500.000 hectáreas.
Pichún y Norín fueron declarados
inocentes en un proceso que concluyó en marzo de 2003. Pero
en julio, la Corte Suprema declaró nulo este juicio, tras
oír un alegato del propio abogado Figueroa, también
miembro del Tribunal Constitucional de la República, establecido
en 1981 para dirimir grandes pleitos políticos que ameriten
una exégesis de la Constitución vigente, dictada en
1980 por Augusto Pinochet Ugarte.
'Te condenamos por lo que eres'
La decisión de anular del más
alto tribunal envió un mensaje a todos los jueces del país.
Un segundo juicio concluyó en septiembre 2003, de nuevo sin
acreditar el delito, pero los jueces concluyeron que ambos líderes
indígenas constituyen 'amenaza terrorista', imponiéndoseles
la condena a 5 años. El resto del tiempo, hasta su encarcelamiento
en enero 2004, se consumió en los requerimientos ante las
cortes de Apelaciones Temuco y Suprema, que ratificó la condena
en diciembre 2003.
Los lonkos fueron condenados 'por lo que
son', no 'por lo que hicieron', piensan muchos juristas, entre ellos
Rodrigo Lillo Vera, académico del Programa de Derechos Indígenas
de la Universidad de la Frontera. 'Son mapuches, jefes de su comunidad
y se oponen a la situación de su pueblo', concluyó
Lillo. Aunque no se probó su participación en el incendio
de la propiedad de Figueroa, sus antecedentes 'revelan' que están
involucrados en 'el conflicto mapuche' que estalló en Chile
hace 12 años.
Figueroa exhibió al país su
poder 'inductor' ante la Corte Suprema y 'orientó', de paso,
a todo el sistema de justicia, haciendo valer su influyente liderazgo
como 'mascarón de proa' de las corporaciones chilenas del
negocio forestal y su membresía en el Tribunal Constitucional,
todo esto sin que apareciera un solo análisis crítico
en la gran prensa. Al contrario, más bien hubo alabanzas
a su 'poder judicial'. El diario La Nación, que pertenece
al gobierno, lo llama desde entonces 'el N° 22' de la Corte
Suprema -que tiene 21 ministros.
¿Quién es Figueroa?
Figueroa pertenece al Partido Radical Social
Demócrata, con protagonismo en la política chilena
desde la segunda mitad del siglo 19. Fue ministro de Agricultura
de Patricio Aylwin (1990-1994), el primer gobernante civil después
de la dictadura militar de 17 años (1973-1990). En el 2000
le disputó sin éxito la presidencia del partido al
ex senador Anselmo Sule, un líder de signo progresista de
ese partido de la Concertación por más de una década,
fallecido en 2002.
'Hacer de nuestro país un lugar mejor
donde vivir y más justo para todos' reza una consigna de
los jóvenes radicales. Los principios programáticos
del partido afirman que 'el radicalismo y los socialdemócratas
se basan en una doctrina política que propugna un régimen
social, económico y político fundado en el efectivo
ejercicio del poder por el pueblo y el control democrático
del aparato productivo e inspirado en los principios de libertad,
igualdad, solidaridad'... etcétera.
Otro párrafo indica que 'el PRSD promueve
la efectiva acción del Estado como ente solidario y no meramente
subsidiario, para enfrentar los desafíos de futuro' (http://www.partidoradical.cl/).
Al parecer, Figueroa no tiene mucho que hacer en este partido aliado
de la Concertación gobernante que alcanzó el 4,05%
de los sufragios en la última elección parlamentaria
2001.
La Fundación Neruda
Figueroa exhibe una prestigiable faceta 'nerudiana'.
Hoy, el nombre del extinto poeta comunista se transformó
en una mercancía, marca de hoteles y hasta existe una propuesta
para rebautizar con su apellido la ciudad de Santiago. Asumir una
postura 'nerudiana' y seudo amante de su poética todavía
sugiere compromisos virtuales, sólo como imagen pública,
no reales. Su cargo más relucientes ante la opinión
pública es el ejercicio de la presidencia de la Fundación
Pablo Neruda, que maneja 'la marca Neruda' y los cuantiosos bienes
físicos y derechos de autor del Premio Nóbel. El gran
vate universal no dejó herederos ni descendientes. Si hoy
supiera todo esto le daría una gran rabieta.
Figueroa no es el principal terrateniente
forestal de La Araucanía, porque sus 600 hectáreas
representan a una gota entre el medio millón hectáreas
de Eliodoro Matte o el millón y medio de Anacleto Angelini,
miembros del trío más rico de Chile si se incluye
a Andrónico Luksic, quien no está en el negocio de
la celulosa blanqueada, sino en la gran minería del cobre
y los sectores industrial, financiero y bancario. Angelini es el
tercer líder mundial en el mercado internacional de la celulosa
blanqueada de pino y eucalipto, hoy la más rentable. Pero
Figueroa se esmera en servir a los más poderosos que él,
como Ricardo Claro Valdés, supermillonario de 'segunda categoría'
si se toma como referencia la exigencia de mil millones de dólares
por la membresía en la exclusiva lista de la revista Forbes.
Figueroa es una suerte de puente político
entre el ultra derechista Claro y la Concertación, la coalición
de hegemonía socialista-demócrata cristiana que gobierna
al país. Y este gran benefactor del Opus Dei tiene al laico
Figueroa en los directorios de sus holdings Cristalerías
Chile y Elecmetal, que a su vez controlan numerosas otras empresas.
Claro controla la flota marítima más importante, a
través de su holding Sudamericana de Vapores, y también
los puertos privatizados de San Antonio -hoy más importante
que Valparaíso--, San Vicente (Talcahuano), Iquique y Antofagasta,
que controlan prácticamente el negocio de la carga del país.
Además, este protector de Figueroa es un hombre 'mediático',
propietario del canal abierto Megavisión y del periódico
financiero El Diario, además de medios Internet.
Vasos Comunicantes
'A Juan Agustín yo lo puse como director
(de Cristalerías Chile), porque somos muy amigos desde la
Universidad', explicó Claro a El Mercurio. Este poderoso
empresario, que también es abogado, se desempeñaba
como ayudante de cátedra en la Escuela de Derecho de la Universidad
de Chile cuando desestimó la tesis de grado del joven aspirante
a abogado Ricardo Lagos Escobar, 'La concentración del poder
económico'.
El entonces estudiante radical de izquierda,
que llegó a la Presidencia en 2000, salió adelante
con su trabajo académico con el apoyo del fallecido economista
Alberto Baltra Cortés, también radical, furibundo
enemigo de Salvador Allende después de sustentar posturas
francamente izquierdistas y disputar sin éxito, a mediados
de los 60, una elección extraordinaria por una senaduría
en lo que hoy es la IX Región de La Araucanía, teniendo
como rival al entonces gobiernista demócrata cristiano Jorge
Lavandero. La paradoja es que hoy Lavandero es un senador DC disidente
hacia la izquierda, comprometido en una larga lucha casi personal
y solitaria por gravar al cobre con algún impuesto, mientras
el resto de los protagonista se fue a la derecha.
Su estudio de abogados 'Figueroa y Coddou',
en sociedad con Alberto Coddou Claramunt, entre muchas otras operaciones
diseñó jurídicamente Inversiones Saturno, la
empresa de papel que encubre los negocios del senador vitalicio
y ex Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle. El escritorio y la empresa
comparten el mismo 'domicilio legal'.
Periodismo y Política
Ambos abogados sienten una marcada inclinación
por el periodismo. Coddou fue presidente de la Sociedad La Epoca,
S.A, propietaria del diario homónimo democratacristiano,
hoy desaparecido, en tanto Figueroa gestó la revista Cauce,
que desempeñó un rol respetable durante la dictadura
con un notable equipo de periodistas.
Pertenece a la clase política 'de
izquierda' que negoció el término formal de la dictadura
para instalarse ella en la administración del modelo de sociedad
impuesto por la fuerza de las armas. El trasvasije fue una necesidad
de la globalización, es decir, de las mismas corporaciones
internacionales que derrocaron a Salvador Allende. El trabajo sucio
de hacer retroceder la sociedad ya estaba hecho. Y los negocios
marchan mucho mejor desde que volvió 'la democracia'. Los
medios de comunicación anti dictadura fueron eliminados,
al igual que la movilización social, una vez que cumplieron
el trabajo de inflamar a las masas para alcanzar mejores posiciones
en la mesa de negociación. La información y la opinión
están a cargo exclusivamente de El Mercurio y La Tercera,
el duopolio de Agustín Edwards y Alvaro Saieh que controla
a la opinión pública a través de sus redes
de periódicos y revistas.
Del bufete jurídico nació en
2001 ElMostrador.cl, el primer diario electrónico chileno,
negocio-aventura que tuvo como fundadores a casi todos sus socios
abogados. El presidente de la empresa y director del diario es hoy
el abogado Federico Joannon Errázuriz, otro de sus fundadores,
en tanto Figueroa delegó su participación en su hijo
Juan Agustín Figueroa Elgueta, encargado formal del fundo
Nancahue.
El diario enfrenta hoy una severa crisis
financiera que repercute en su estructura tecnológica un
tanto colapsada y en una alicaída calidad periodística
en descenso, a pesar de la incorporación de nuevos socios
como Juan Francisco Coloane, el hijo del gran escritor fallecido,
cuyos libros sobre la Patagonia se entronizaron en el mercado lector
europeo. El Mercurio y la Asociación Nacional de la Prensa,
que agrupa a los dueños de grandes diarios, le hacen la guerra
de frente a El Mostrador en el mercado de avisos. Aquí si
que no hay transacciones.
Legalidad 'Impecable'
El versátil Figueroa, que como cualquier
radical también es masón, intervino como 'testigo
experto' en favor de la exhibición de 'La última tentación
de Cristo', ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en
el 'Caso Olmedo Bustos y Otros', de 1999. Según datos recientes,
es presidente de la junta directiva de la Universidad de Santiago,
que todavía pertenece al Estado, pero su negocio insignia
son las Termas de Puyehue, S.A., un gran hotel en la cordillera
de Osorno, camino a Bariloche. Además, aparece en los directorios
de Marítima de Inversiones S.A, Navarino S.A., Quemchi S.A.
y Viña Santa Rita S.A., todas empresas de Ricardo Claro.
Ricardo Lagos estuvo más de dos años
sin visitar Osorno, pero en menos de 12 meses viajó dos veces
a Puyehue, a 60 km, como Presidente de la República, primero
a colocar la primera piedra de una ampliación del hotel y
de la embotelladora de agua mineral homónima y luego, a la
inauguración de ambas obras ya terminadas, el 24 de marzo
de 2001. La influencia de Figueroa no es un mito.
Los lonkos Pichún y Norín probablemente
tampoco estaría presos si no existiera una Reforma Procesal
Penal inaugurada hace dos años por este gobierno en La Araucanía,
para extenderla después al resto del país. El nuevo
código trajo consigo el nuevo delito de 'asociación
ilícita'.
El apellido 'terrorista' lo aporta la Ley
Antiterrorista 18.314 'promulgada' por la dictadura de Augusto Pinochet,
cuando 'el Poder Legislativo' radicaba en el almirante José
Toribio Merino (fallecido). Pero el único que puede invocar
su aplicación es el ministerio del Interior, a condición
de hacerse 'parte' en los juicios contra los mapuches. Así
emergen los delitos 'asociación ilícita terrorista'
o simple 'amenaza terrorista', que hoy es la definición jurídica
de los lonkos castigados con prisión por 'lo que son', no
por 'lo que hicieron'. La aplicación de la ley es impecable...,
dirían Figueroa & Cía.
'Ud. debe renunciar a la Concertación',
le dijo a Figueroa --en una apasionada 'carta abierta'-- el joven
diputado socialista Alejandro Navarro Brain, quizás el único
legislador que defiende a los mapuches. Quizás, Navarro también.
La Concertación de Partidos por la Democracia y la Alianza
por Chile -de las ultra derechista Unión Demócrata
Independiente y la menos cavernaria Renovación Nacional-
se identifican en un pensamiento y acción de derecha, aunque
todavía no haya exactamente un bipartidismo univitelino como
el de republicanos y demócratas de EE.UU., o PS/PPP de España.
Pero hacia allá vamos.
* Ernesto Carmona es periodista chileno.
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