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Consecuencias de una deuda impaga
Santiago, marzo 23, 1999
El incendio de tres camiones cargados con madera
que salían de un terreno en litigio entre una empresa forestal y
comunidades mapuches en febrero de 1998, ocasionó lo que para algunos
fue un "brote guerrillero" y para otros la sombra de una deuda
histórica del pueblo mapuche que ahora resonaba con más fuerza
que nunca. En dicha ocasión, hace ya más de un año,
el gobierno decidió aplicar la "Ley de Seguridad Interior del
estado", equivaliendo a una situación de casi guerra al interior
del país, razón por la cual las sanciones y excepciones de
aplicación de la ley y derechos humanos permiten en ocasiones incluso
suspender las garantías que otorga la constitución política
del país.
Este incidente ocurrido en Lumaco en la IX región,
no sería ni el primero ni el último entre empresas madereras
y comunidades mapuches. Las fuentes del conflicto son diversas y complejas,
pero a continuación se señalarán las principales que
han incidido en estos conflictos:
A) Deuda histórica:
La deuda enorme de la sociedad chilena y del estado chileno con los pueblos
originarios, entre ello la nación mapuche, cuyos territorios fueron
anexados al territorio chileno con posterioridad a la Guerra del Pacífico
(Chile versus Perú Bolivia o Guerra del Salitre-Nitrate). Esto ocurre
porque una vez finalizado ese conflicto bélico y habiendo Chile
ganado a su territorio parte de tierras bolivianas y peruanas (aquí
Bolivia pierde su salida al mar), las tropas chilenas fueron enviadas a
"pacificar" la Araucanía, nombre del territorio controlado
por los mapuches, y sobre el cual ya existían acuerdos y mercedes
con la corona española. El estado Chileno dejó de reconocer
a los mapuches como una nación y se limitó a entregarles
territorios con características de "reservaciones" como
áreas intangibles bajo control mapuche, pero no sin antes asegurarse
de la fragmentación social necesaria para evitar un reagrupamiento
de los indígenas.
B) Proceso de colonización de tierras:
La colonización por parte de chilenos, alemanes, holandeses, e italianos
en tierras indígenas se mantuvo hasta los años 30 y 40 de
este siglo. Bajo esta política, los indígenas siguieron perdiendo
territorios que jamás pudieron "legalizar" en los conservadores
de bienes raíces, razón por la cual no podían ratificar
su derecho a la tierra, aunque en los acuerdos firmados con el gobierno
estos sí se reconocían. Hoy, una gran mayoría de mapuches
(gentes de la tierra) son paradójicamente "un pueblo sin tierra",
siendo arrinconados en su territorio. De los casi 1,5 millones de indígenas,
más del 70 % vive en poblaciones pobres en ciudades como Santiago
con sobre medio millón de mapuches y otras menores.
C) Empobrecimiento de los mapuches:
Éste se ha generado por la ruptura de su economía y la fragmentación
de su "territorio", por lo que debieron resistir a duros cambios
en los usos de la tierra., pasando de ser zona triguera y cerealera entre
los años20 y 60, a zona de monocultivo forestal de los 70 hacia
adelante.
D) Desconocimiento a la reforma agraria:
La actividad forestal se instala sobre los mismos terrenos sobre lo que
se aplicó la reforma agraria hace menos de tres décadas,
que en parte hizo justicia devolviendo a los campesinos y comunidades mapuches
parte de sus tierras. Bajo el gobierno militar estas tierras fueron devueltas
a sus dueños originales (que luego las vendieron), o bién
el Estado las vendió a través de distintos mecanismos a empresas
forestales, dejando pendientes conflictos de propiedad, y no reconociendo
lo que los mapuches llaman sus "derechos tradicionales" de uso
y acceso al territorio.
E) Las empresas forestales no generan empleo para
los mapuches:
Los empleados de las empresas forestales son contratados por empresas de
contratistas desde otros lugares, y se trata de gente "preparada"
para el trabajo forestal. En otras palabras, el desarrollo forestal no
ofrece trabajo a los mapuches y deja a cambio fuentes de agua secas, lluvias
frecuentes de plaguicidas y herbicidas (con serios efectos sobre la salud
de personas) y destrucción de caminos por la pesadez de sus camiones.
En resumen, empobrece sus economías y medios de subsistencia. El
agua juega un rol muy importante en su economía, lo que sumado a
las prolongadas sequías de los últimos años, provoca
una situación más crítica aún.
F) Lo que los mapuches demandan es acceso a sus
tierras, al pastoreo y a la justicia, algo que dista mucho de lo que el
gobierno o las empresas forestales están dispuestos a ofrecerles.
Finalmente, el conflicto de los pueblos originarios
y en este caso específico de los mapuches, se reproduce en distintas
puntos del país. El caso Ralco es otro de ellos, donde la imposición
de una megacentral busca reubicar a los pehuenches, (gentes del Pewen),
quedando sus tierras ancestrales y cementerios bajo el agua. La empresa
responsable, ENDESA, (bajo control de una transnacional del Estado español),
les ofreció tierras más arriba, con condiciones que los situarán
más cerca de los pobres urbanos, que de una etnia marginalizada.
En el conflicto mapuche los ecologistas denunciamos
estos puntos e intentamos contribuir con investigaciones y desarrollo de
propuestas, enfrentándonos al gobierno y a las empresas, razones
por las que el cartel de "subversivo" es un hecho. Se ha dicho
por parte del Ministro del Interior que solidarizar con grupos de otras
etnias es "activismo politico", con lo que se trató de
justificar el intento de expulsión de los ciudadanos extranjeros
que llegaron a Chile en calidad de observadores, como ocurrió hace
algunas semanas atrás.
Instituto de Ecología Politica
El conflicto mapuche:
Instituto de Ecología Politica
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